CHUS S.O.S.: “Los discos no dejarán de sonar, y las zapatillas de quemar goma, allí donde quieran contar conmigo”.

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El fundamental papel del DJ -como máxima expresión de la cultura de club- es lo que viene reivindicando Chus S.O.S. desde hace dos décadas. Y la mejor forma de hacerlo es manejando vinilos encima de una cabina, llevando el bello y noble oficio del diyeismo hasta niveles sobresalientes de profesionalismo y calidad. Este albaceteño, adicto desde que era un niño a las mezclas y a la música, es uno de los tipos que a diario escriben la milagrosa historia de la electrónica en tierra de nadie. Fue pionero -contra viento y marea-, ahora lidera la actual emergente avanzadilla tech de su ciudad y su merecida expansión nacional despegará con esta entrevista, no nos cabe duda. 

-Alo Chus, vamos al grano: ¿Reivindicar el papel del DJ -como máxima expresión y protagonista principal de la cultura de club- es uno de tus objetivos profesionales y artísticos desde hace más de dos décadas?

Creo que el papel del DJ es fundamental pero no debe ser protagonista principal, debe ser compartido junto al músico o productor ya que el uno sin el otro no podrían existir. Uno por creador y el otro por transmisor.

A colación de lo anterior, ¿qué opinas de eso de que hay que ser productor para que te tomen en serio como DJ?

Es un autentico sin sentido, es como si te dicen que para ser un gran futbolista tienes que saber fabricar zapatillas o el balón con el que luego poder jugar. Esta claro que los que dirigen el cotarro han decidido que esto debe funcionar así; los que somos simples marionetas en esta función solo podemos adaptarnos a las reglas del juego. En mi opinión como oyente y consumidor de festivales, djs y productores no hay lugar a duda que salvo en contadas excepciones, la mayoría de productores no suelen ser grandes djs y viceversa. Sin adentrarnos en el escabroso mundo de los sets pre-grabados, el sync o los ghost producers.

-No obstante sabemos que te atrae la producción y que no descartas, en absoluto, meterte en un estudio a hacer tu propia música, ¿será tan buena como para que tú mismo la pinches en tus exigentes sesiones?

Has dado en el clavo con esta pregunta porque es mi principal escollo para la producción. Cuando hago mis pinitos tanto en solitario como con amigos, siempre me doy de bruces contra el mismo problema, la exigencia. Tantos años echándole cerca de 5 o 6 horas diarias a escuchar temas, te hacen ser consciente de que es mejor no sacar nada que entre en el saco de la morralla que satura los portales digitales. Es muy muy difícil dentro del plano creativo crear algo novedoso, interesante, atemporal y sobretodo emocional. En el plano técnico y económico, conseguir sacar un sonido profesional que no suene a “plastiquete chino” y que se acerque mínimamente a la altura de los grandes y caros estudios de grabación con los que cuentan artistas a los que admiro, es bastante complicado y frustrante.

-Eres un joven veterano, sin duda. Aprovechando los 20 años que llevas en las lides del diyeismo, ¿qué consejo puedes darles a todos esos DJs noveles y emergentes que se está iniciando en el asunto?

Ser diferentes, todos tenemos djs o músicos que nos inspiran y queremos ser como ellos, pero una copia siempre será peor que un producto original. Siempre les digo lo mismo, coge un ejemplo a seguir, una tendencia, un poquito de aquí y un poquito de allá. Y con esos ingredientes crea tu propio cocido. A día de hoy es muy difícil encontrar sesiones de djs noveles con un track list que sorprenda, que en mi versión de promotor, despierte dentro de mí las ganas de traer a ese chaval al club a contar su historia.

-¿Ser de una ciudad como Albacete es un handicap a la hora de ganarte la vida como DJ e intentar salta a la primera línea nacional?

No sabría que contestarte, por supuesto que me encantaría saltar a la primera línea nacional, no hay día que no sueñe con ello, pero por circunstancias de la vida he salido y siempre he vuelto a mi ciudad natal, tras haber pasado largas temporadas en Dublín, Cork o Ávila, a veces tengo ganas de hacer el petate y emigrar a una ciudad con una escena electrónica mayor o al menos una escena con más compañerismo, y menos egos, pero unas veces por A y otras por B siempre enlazo proyectos que me ilusionan en esta ciudad. Desde el 2004 en Albacete no ha habido un solo fin de semana en el que quien haya querido pegarse unos bailes escuchando música electrónica no haya podido, y eso es algo que me enorgullece y me saca una sonrisa cuando lo pienso.

-¿De qué salud goza aquella escena -sabemos que haberla hayla- tan desconocida para el resto del país?

Posiblemente este viviendo uno de los mejores momentos en muchos años, hay fines de semana que bien por la malicia de la contra-programación o por casualidades del calendario se juntan más de tres y cuatro eventos electrónicos interesantes. Lo que es un síntoma de buena salud. El problema que veo actualmente, y creo que es un mal genérico en la escena nacional, que buscamos fuera de nuestras ciudades la calidad que tenemos de sobra entre nuestros paisanos. Parece que la gente de la casa no es capaz de llenar clubs y hasta que no creamos en nosotros mismos seguiremos cerrando puertas a los talentos de la tierra. Quiero aprovechar para hacer un par de llamamientos, uno a los empresarios de la tierra, inviertan un poquito en sonido e iluminación, que las mesas, etapas y altavoces de los 90s creo que ya están bien amortizados. Y a los Djs y colectivos que abran la mente, que salgan de fiesta y vayan y apoyen lo que hacen los otros djs y colectivos en vez de criticarlos, es la única manera de que crezca la escena.

-Sabemos que fuiste uno de los primeros DJs de electrónica en Albacete y ahora, dos décadas después, sigues liderando la avanzadilla de la música de club albaceteña, ¿cómo has conseguido estar en la palestra durante tanto tiempo y no desfallecer en el empeño?

No desfallecer en el empeño es algo que no alcanzo a entender ni yo, llámalo cabezonería, adicción, pasión, locura o tan simple como miedo a no querer abandonar mi zona de confort, me encuentro como pez en el agua detrás de una cabina. El aprender, no estancarme y evolucionar siempre ha sido fundamental para no aburrirme. Pasar del vinilo al CD, del CD al Traktor, y cada vez con más “botoncitos de colores” para que cada sesión no tenga nada que ver con la anterior. Haber pasado por todo tipo de formatos y estilos de música que te dan una amplitud sonora y una variedad de sets y públicos que hacen imposible caer en la monotonía y estar continuamente afrontando nuevos retos.

-Tu pinchas con vinilos -como debe ser- y eres un defensor del plástico a la hora del diying, no obstante también lo has hecho con CDs y ahora con files… ¿en este caso, también, el fin justifica los medios (hacernos bailar y pasarlo bien)?

Pincho con todos los formatos, si es cierto que se disfruta mucho a la vieja usanza, pero es muy difícil encontrar salas adecuadas para pinchar en vinilo. Donde son imprescindibles unos platos en buen estado, agujas, monitores, subgraves, y una cabina que no vibre y te juegue malas pasadas. Si mientras estoy pinchando no estoy disfrutando como el que mas, la sesión no saldrá bien y el publico no se irá con un buen sabor de boca. Antepongo la diversión de todos y el buen resultado final, al formato con el que se trabaje.

-Eres un DJ muy técnico, siempre has cuidado mucho las mezclas y todo lo que afecta a hilar y ensamblar, como se debe, una sesión, ¿qué opinión te merecen todas estas “nuevas maquinitas de pinchar” con las que cualquier puede autodenominarse DJ?

Personalmente me han abierto un mundo nuevo, destrozar un track a tu antojo, saltarte las partes que no te gustan, crear una subida o una bajada cuando te lo pida el cuerpo, alargar infinitamente la parte de la canción que más te gusta, en definitiva crear tu historia como te de la real gana. Antes era algo impensable. Por otro lado el mimo, el tacto y romanticismo que tiene tocar un vinilo, es algo que una maquinita no podrá eclipsar nunca. Antes cuando no había maquinitas también había mucho dj que no tenia ni idea, al igual que ahora con los ordenadores. El talento es algo que no te lo va a dar ni un plástico redondo ni un portátil cuadrado.

-Tu sonido tiene identidad propia y está siempre en constante evolución. Es ecléctico dentro del underground y sabiamente adaptado a diferentes espacios y ambientes, ¿en qué estilos te gusta moverte al pinchar? ¿Cómo calificas tu propia progresión sonora en estos 20 años de carrera?

No sabría centrarme en uno, soy un apasionado de la música. Pero si es cierto que me encanta imaginarme un banda sonora diferente para cada entorno. Nunca pincharía lo mismo en un chiringuito de playa que en un afterhours, que en un festival o que en una private party con los amigotes. Lo que si noto en mi progresión es que cuanto más trabajo más cuenta me doy de lo que me queda por mejorar, que es mucho. Con 18 años me pensaba el rey del mambo, que era el mejor, que desde el cuarto de mi casa se la podía echar a tres platos al mejor dj del momento. La edad te hace madurar y ahora soy consciente de la cantidad de djs que “me pueden mojar la oreja” y eso me motiva para echarle mas horas, formarme e intentar mejorar.

-¿Qué tienes que ofrecer -como DJ- a esos promotores que -como también es tu caso- buscan nuevos talentos, emociones y sensaciones en sus cabinas?

Sin duda la ilusión y las ganas del primer día, pero con la sabiduría que dan los años. Dame diez minutos para estudiar la pista y verás como les hago olvidarse de sus problemas por unas horas.

-Has pinchado en diferentes y prestigiosos clubs de todo el país, caso de THC, Mundaka, Cátedra y Guru Club (Murcia); Revival, Seven y KKO (Alicante), Insomnia (Cuenca), Dreamers (Marbella), etc. e incluso en discotecas de Irlanda y Alemania. ¿Qué club o festival nacional e internacional sueñas con pisar, como Dj, algún día? (!Cuidado, que los sueños se cumplen!)

Tengo una espinita clavada con un par de clubs que prefiero no mencionar porque nunca me ha gustado mendigar un bolo y se podría entender como una llamada de auxilio. Sigo con la esperanza intacta de que algún día me llamen y que sea por que les encanta como estoy trabajando. Que no sea una llamada por amistad, o por los tan de moda intercambios de bolos, tu me llamas yo te llamo. Una de las lacras de esta profesión.

-También has compartido cabina y cartel con gente de la mayúscula talla de Maetrick, Edu Imbernon, Coyu, Uner, Agatha Pher, Andrew Grant, Óscar Mulero, David Mallada, Pepo y Cristian Varela, entre otros muchos. ¿De cuál de ellos has aprendido más viéndolos en plena acción cerca tuyo? ¿Y Chus SOS, qué les puede enseñar a ellos?

Te podría decir que de todos he aprendido algo, incluso hasta lo que nunca se debe hacer. Unos tienen un gran marketing, otros una técnica de otro planeta, otros un carisma que no les hace falta ni mezclar bien. Lo que si me dan es una envidia terrible de verles recorrer el mundo con su arte y haciendo felices a miles de personas. Yo sinceramente a los que juegan en primera división tengo poco o nada que enseñarles, estos ya están de vueltas.

-Ha sido DJ residente en clubs como el Style of Sound, Buddha Lounge, Take Take, Theluxe Club Music y en la actualidad lo eres de Luna Nueva After Hours y Guitar´s Beat Club, todos en Albacete., ¿Crees que se valora suficientemente a un buen DJ residente?

En Albacete no se valora un Dj, ni residente ni no residente. Generalmente en esta ciudad lo barato es lo mejor y la profesión de dj esta totalmente prostituida, demasiado mercenario a las ordenes del mejor pagador. Y lo peor de todo es que al final el que elige la música generalmente no es el dj, sino el propietario o en el mejor de los casos el público. Yo en este caso particular soy un privilegiado y un eterno residente. Al fin y al cabo los residentes son los que construyen los recuerdos sonoros del futuro.

¿Qué opinas de que cada vez lo sets-djs sean más cortos, y no superen en muchos casos las dos horas?

El tema de acortar los sets de los djs es algo que me crea mucha frustración, una sesión creo que debe durar al menos tres horas como poco. Menos de ese tiempo, si te enfrentas a un publico con cultura musical y ganas de escuchar, es imposible que les cuentes tu película. En las sesiones de una hora cuando le vas cogiendo el puntillo al dj, ya esta cambiando de tercio el siguiente. Una pena.

-Hace unos años escribiste un estupendo y polémico artículo en DJMAG ES titulado “Cuanto dinero pierdes cuando vas a pinchar” que tuvo mucha repercusión y likes. ¿Sigues pensando lo mismo o ha mejorado algo el patio?

Creo que poco a poco se va profesionalizando el sector, pero hay mucho camino por recorrer. Las academias, los intentos de asociaciones, las redes sociales utilizadas para denunciar abusos laborales etc. nos van ayudando un poco a que sea una profesión digna y protegida.

-También sabemos que eres uno de los impulsores de ‘Bailes contra el Hambre’, ¿qué nos puedes contar, brevemente, al respecto de dicha iniciativa musical y benéfica?

Vamos camino de la 3º edición, que tendrá lugar estas próximas Navidades. Es una “mezcla” perfecta, cambiar bailes por alimentos. Sirve para ayudar a las familias más necesitadas a que tengan la nevera un poco mas llena y sean mas llevaderas estas fiestas, mientras indirectamente se limpia un poco la imagen dañada del dj que muchas veces solo se le relaciona con la fiesta, drogas y alcohol.

-Para terminar Chus, ¿qué planes de futuro tienes para este final de 2016 y el 2017 que se nos viene encima? ¿Será el año el de tu salto definitivo a la primera división española de DJS?

Por falta de ganas no será. Seguiremos trabajando duro, intentaremos entrar en las reglas del juego impuesto e intentar sentarnos a producir un poco a ver si suena la flauta. Mientras suena, o no suena la flauta, los discos no dejarán de sonar y las zapatillas de quemar goma allí donde quieran contar conmigo.

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