FERNANDO FUENTES: “LA EDM TIENE MUCHO DROP Y POCA CHICHA”

foto-fernando-fuentes-2016  FERNANDO FUENTES: "LA EDM TIENE MUCHO DROP Y POCA CHICHA" FOTO FERNANDO FUENTES 2016

Para ahondar y abundar en la EDM, ese fenómeno musical ¿y social?, de máxima y rabiosa actualidad, ORBITA interroga a Fernando Fuentes, periodista musical de referencia en el clubbing patrio y reconocido escritor sin pelos en las teclas. El resultado es de juzgado de guardia, pero vaya, es él quien contesta… Dale volumen, mucho drop y poca chicha, esto es MONDO EDM.

ORBITA MAGAZINE: Hola Fernando, vamos al grano: ¿qué significa para ti la, mal llamada, EDM?

Fernando Fuentes: La mal llamada EDM -¿qué tiene de especial o revolucionario algo llamado de forma genérica “música electrónica de baile”?- es el penúltimo pluri-estilo surgido en el bajo vientre de la música electrónica de baile. Todavía se está definiendo, es algo bastardo y mutante, anda en pañales -aunque a mucha velocidad- y nadie sabe muy bien lo qué es y ni hacia dónde va… este es su principal encanto y peligro. Es un engendro sonoro, hijo de las mil leches musicales, como una gran tripa de vaca asturiana en la que caben cosas muy diferentes y sin apenas definir, que ha enloquecido a la chavalería de todo el planeta y que ya está haciendo muy ricos a algunos espabilados entre los que hay -!oh!- algunos muy buenos músicos y, sobre todo, destacados magos del mejor, actualizado y más sibilino marketing del ocio.

“La EDM es un engendro sonoro, hijo de las mil leches musicales, algo bastardo y mutante…”.

Mucha gente lo asocia más a un movimiento, y estilo de vida, que a un género musical…

De movimiento social o cultural en sí no tiene nada. Mucho menos de estilo de vida, en absoluto. No tiene tanto calado, profundidad o sustancia, al menos de momento. Es algo naturalmente superficial, 100% frívolo y hedonista y ni falta que le hace el trascender o similares. Es como comerse una pastilla Juanola o meterse un rayajo de tiza para bailar más y mejor… ¿tiene eso algo de social o de trascendente? El punk fue un movimiento musical social, e incluso lo es el techno de Underground Resistance. Esto es una payasada, sin más.

“Es como comerse una pastilla Juanola o meterse un rayajo de tiza para bailar más y mejor… ¿tiene eso algo de social o de trascendente?”.

¿Se trata, pues, solo de un fenómeno musical?

Sí, de momento “solo” se trata de un fenómeno multi-musical que, quizá, ¿cambie para siempre la historia de la música hecha con máquinas? con el único objetivo de hacernos bailar y disfrutar, lo que, por otro lado, siempre ha sido el objetivo de la electrónica en su necesario ludicismo, algo inherente a su propia naturaleza. De todas formas, aunque mola que surjan sin parar nuevos estilos y subgéneros en la electrónica, meter en el mismo saco al electro, al trap, al moonbathon, al house -rebautizado como future-house, energy-house, o sus “muelas-house”, etc.- al dubstep, al dance o eso llamado big room -y que nadie sabe realmente qué carajo es- me parece algo bastante frívolo y sobre todo tramposo. Que se definan, que se determinen y den la cara y ya veremos si así alguien es capaz de rompérsela.

No es un género que invite, precisamente, a pensar…

Para abstraerse, pensar e irse de viaje interior o exterior, ya existen otros muchos géneros electrónicos y aledaños. La gente de diecitantos años no va a las discotecas, o festivales, a filosofar o sentar cátedra. Van a bailar, colocarse y a intentar ligar para, si hay suerte, terminar follando. La EDM es en la música electrónica lo mismo que el Burguer King a la gastronomía fina y postmoderna; aporta lo mismo que ‘Salvame’ a la historia mundial de la mejor televisión y tiene el mismo valor que una botella de tinto de verano Don Simón en una cara vinoteca de París. Seguramente el problema es de esos que no entienden su verdadera idiosincrasia y objetivo.

“La EDM es en la música electrónica lo mismo que el Burguer King a la gastronomía fina y postmoderna…”.

¿A qué crees que se debe su éxito y expansión?

La EDM es el nuevo pop o, quizá, es una bizarra evolución del mismo. La electrónica mainstream ha venido a salvar -colisionando felizmente con ella- una realidad de la música popular masiva -pop, rock y aledaños- en la que no sucede nada excitante, desde hace años. Es algo imparable que los chicos y las chicas quieran divertirse cuando van a los clubs y los festivales y la EDM -en sus múltiples y más diversas acepciones- es un producto tan a mano, festivo y fácil de digerir que casi nadie -que tenga edades comprendidas entre los doce y los veintitantos años- puede negarse a bailarlo, hastas las cejas de alegría natural o sintética, hasta caer rendidos sobre la pista o el cemento sin pulir. Si algo entusiasma tanto, y a tantos cientos de miles, no hay que pensar que es una bobería; hay que estudiarlo muy seriamente, echar sus tripas encima de la mesa y ver qué se mueve dentro de ellas…

“La EDM es el nuevo pop o, quizá, es una bizarra evolución del mismo”.

¿Y qué pueden hacer el house y el techno, por ejemplo, contra la EDM?

A la chavalería el house y el techno -entre otros géneros de la presunta “casta electrónica”- se les han quedado viejos; ya no lo pasan bien bailándolos, pinchándolo y menos comprándolo. Esto de la EDM es nuevo, es suyo y con ello están arrasando en medio planeta. Es altamente excitante, se baila y celebra como el rock, no exige análisis previo o posterior, es barato de asimilar y cuando llegan a casa, tras bailar EDM durante 12 horas, no se acuerdan de nada más que no sea que se lo han pasado teta y, a lo mejor, hasta han pasado la lengua por alguna. La EDM no tiene mensaje, no alberga contenido alguno, no ofrece musicalmente nada nuevo, es una deformación aberrante de lo ya existente. Solo se trata de sonidos prefabricados que excitan, enervan y hacen pasarlo bien a los que tiene las cabezas más huecas, menos amuebladas. Mucho drop y poca chicha. Es el signo de los tiempos, guste o joda. Los chicos quieren diversión y ya saben donde encontrarla y lo que es mejor… o peor: donde no.

“Mucho drop y poca chicha”.

¿Qué destacarías positivo y negativo del fenómeno?

-Ningún fenómeno musical, por chungo que sea, tiene a priori nunca nada de malo, al contrario. Y es fácil: al que no le guste que no lo escuche. Yo no lo hago.

La relación de la EDM con las drogas…

-Bueno, EDM y MDMA comparten muchas letras… No hay más que decir, solo que es imposible aguantar una sesión de cinco horas de EDM -en medio de una piscina gigante llena de meados junto a otros tantos miles de púberes medio en pelotas- a todo meter si no te has metido de todo… o tienes 18 años, claro.

“EDM y MDMA comparten muchas letras, poco más que decir…”.

En España, ¿se hace EDM de calidad?

-Algo hay, sí. Pero ahora mismo no me acuerdo de cómo son sus logotipos. De todas formas aquí si un chino te tira un tartazo a la jeta seguro que su tienda de “Todo a 100” terminará ardiendo…

¿Y qué opinas del “electro-latino”?

A mí me preocupa, y jode, mucho más como ha calado eso tan aberrante que se ha venido a llamar electro-latino en la sociedad civil española, la de a pie vaya. En las bodas ya no se bailan pasodobles, pachanga o a Sabina, ahora todos -mayores y pequeños- se parten las rodillas y ponen el culo en pompa bailando reggeaton-tech, ballenatos-dub steperos y basuras parecidas propias de los Latin Kings, de las maras colombianas y sus feos aledaños. Eso si que me parece tan absurdo como alucinante. Es una música fea, macarra, pegajosa y violenta. Espero que solo sea una moda y pase en breve a la peor historia de las invasiones musicales que han impregnado y contaminado de forma más flagrante y dañina a las clases culturales más bajas de este país. Y que nadie se equivoque, no se trata de una especie de racismo o clasismo sonoro lo que aquí expongo a tumba abierta, para nada, es más bien una cuestión de buen o mal gusto, sin más.

“El electro-latino una música fea, macarra, pegajosa y violenta”.

¿Quién está detrás del éxito apabullante del electro-latino en España?

Eso es una muy buena pregunta, pero quizá lo más llamativo del asunto es que nadie se mete con ello… ¿Por que todos nos hemos cebado contra la EDM cuando esto es bastante más asqueroso y denigrante, incluso con esas letras que son, en muchos casos, pura violencia de género? ¿Quién es el culpable de que en España todo el mundo haya asimilado este ejemplo del peor mestizaje musical, del “atuncompan-atuncompan”, como algo propio y lo exhiba con orgullo y total ausencia de prejuicios? Desde luego es alguien, o algo, muy potente e inteligente, a la vista de sus resultados y de la inmensa pasta que están ganando con ello a costa de la ignorancia popular. Y creo que lo peor está por llegar, atentos…

“Los chicos quieren diversión y ya saben donde encontrarla y lo que es mejor… o peor: donde no”.

¿La EDM tiene edad?

Por supuesto, verás a poco personal de más de 30 años en un club o festival de EDM. Es un estilo orientado a captar a los más débiles e influenciables: niños, adolescentes y adolescentes tardíos, o lo que es lo mismo gente inmadura musicalmente hablando por su corta edad y, en algunos casos también, cortas entendederas. Tampoco hay apenas productores y DJS de EDM que superen esa edad, al menos a la vista. Es como algo hecho por jóvenes solo para gente muy jodidamente joven. Ahora, los que de verdad dirigen y comandan el cotarro de la EDM a nivel mundial peinan canas, visten caros trajes de Hugo Boss y despachan con artistas y marcas en altos rascacielos de Manhattan y Miami.

“Los que dirigen el cotarro de la EDM a nivel mundial peinan canas, visten caros trajes de Hugo Boss y despachan con artistas y marcas en altos rascacielos de Manhattan y Miami”.

¿Cómo ves que muchos festivales nacionales ya hayan destinado escenarios solo a la EDM?

Lo entiendo perfectamente. Es lo que la gran mayoría de la gente más joven demanda y a los fiestivales -léase: festivales a donde se va solo por la fiesta- se lo ofrecen en bandeja de plata y a gran volumen. Aquí hay negocio y del gordo. Lo de esas marcas patrocinando escenarios en los que actúan pseudo-DJS, que ni pinchan ni cortan, ya me parece peor. Pero mira, la campaña de marketing les ha salido de maravilla… ¿quién mierdas conocía a esa marca de gafas de sol baratas y a esa estafa de DJ antes del escándalo? !Maldita sea!

Y esa rara manía de muchos artistas top de EDM de pasarse ahora al deep…

Viene a cuento de que quieren ampliar mercado, son insaciables y el deep es ahora el estilo de moda y que más vende en el mundo, además de la EDM. Además producir temas de deep -generalmente house y proghouse- es como si le diera una coartada para decir: “Eh, que yo hago EDM pero también cosas más serias para un público más mayor y exigente, como es el del deep”. La pela es la pela.

Por ejemplo, ¿en una revista como DJMAG ES de qué forma tratáis a la EDM?

En DJMAG ES cualquier estilo electrónico -que detente calidad y capacidad de sorprender- merece nuestra modesta atención informativa y analítica. Faltaría más. Los absurdos talibanismos nunca son buenos, y menos en un periodismo como el nuestro que debe mantenerse siempre muy pendiente de lo que se cuece y se baila.

¿Pero es un género vetado en algunos medios?

Sí, claramente. Hay mucho prejuicios al respecto. O solo publican informaciones sesgadas, manipuladas o sensacionalistas sobre él. De ahí el emerger ciertamente exitoso de algunos medios nuevos que se dedican al 100% a la EDM y cosas similares.

¿Hay mucha presión para que salgan artistas de EDM en los medios españoles?

Claro que hay mucha gente que demanda la presencia de artistas de EDM en nuestras páginas y portadas. De momento algunos van entrando en nuestros contenidos pero siempre con la condición antes comentada: que tengan calidad, que sea buena EDM -haberla hayla, solo hay que saber reconocerla y localizarla- y que sea por eso por lo que interesan a nuestros soberanos lectores. Lo de pagar portadas ya es otro cantar.

“Los yankis tiran por un acantilado a un DJ de EDM y el océano les devuelve 100 millones de dólares”

Para terminar Fernando, ¿por qué crees que el underground ataca tanto a la EDM?

-Todo el mundo del underground critica la EDM porque le tiene miedo, creen que vienen a comerse su rica tostada y lo mejor es que llevan razón. Las majors USA están claramente detrás de este auge y las súper multinacionales del ocio y ad-hoc que lo apoyan saben donde poner el pastizal para que les vuelva multiplicado por 100. Tiran por un acantilado a un DJ de EDM y el océano les devuelve 100 millones de dólares. El año que viene el Ultra de Miami y festivales de ese palo serán 95% EDM, fijo. El público más joven, despistado y facilón está tras de la EDM, pero son muchos millones, crecen día a día y entre todos ellos juntan más pasta, para comprar todo tipo de mierdas superfluas derivadas de dicho fenómeno, que todo el underground del mundo junto y multiplicado por diez. Ahí está el quid de la cuestión. A las marcas les interesa ese sabroso target más que otro ninguno y ahí está la EDM poniendo banda sonora a sus jóvenes y guasapeadas vidas, perdidas de virginidad a los 12 años y primeros escarceos con las drogas. Ahora es cuando.

“Todo el mundo del underground critica la EDM porque le tiene miedo, creen que vienen a comerse su rica tostada y lo mejor es que llevan razón”.