PSHYCOTIC BEATS: “No hay voluntad de devolver a la música pop su estatus de disciplina artística».

PSHYCOTIC BEATS: “No hay voluntad de devolver a la música pop su estatus de disciplina artística". Pshycotic Beats Andr  s Costureras Alfredo Arias 0302 3 1

Physicotic Beats_Andrés Costureras

Acaba de presentar un fascinante EP -junto a su amiga Pati Amor- llamado ‘The Bleeding Songbook’, inspirado en la serie ‘Killing Eve’, en el que se atreve, hasta, con una canción en castellano. Y es que si Pshycotic Beats no existiera habría que inventarlo para darle un buen revolcón de buen gusto, estilo, calidad y locura al acojonado y mustio panorama musical nacional. Tras este capricho anuncia un próximo álbum en el que se entregará, y más que nunca, a ese pop electrónico de muchos quilates que nunca ha dejado de lado. Siempre tuyos, genio.

Texto: Fernando Fuentes

Fotos: Alfredo Arias

-Hola Andrés, tras aparecer tu tema ‘KIller Shangri-lah’ en la archifamosa serie ‘Killing Eve’ ahora presentas un nuevo EP llamado ‘The Bleeding Songbook’ con temas pensados y grabados al estilo años 60 y hasta cantados en castellano, ¿hemos perdido definitivamente la cabeza?

Sí, totalmente. Estas canciones se hicieron para presentarlas a la serie a ver si optaban a ser consideradas para la tercera temporada. Nunca estuvo en el plan publicarlas con un campañón de promoción, tres singles de adelanto y una edición en vinilo. Para un EP es una locura. Pero bueno, yo creo que el empaquetado y la campaña de promoción dejan muy claro, que esto es un capricho y una marcianada. Será recordado como una anécdota curiosa en mi carrera, si es que se acuerda alguien.

-Por cierto, ¿y la electrónica? ¿Dónde te la has dejado olvidada? 

Pues no me la he dejado olvidada. Mi tema favorito ‘You Cannot Hide’ es en un 20% instrumentos acústicos (guitarra eléctrica, piano), pero aparte de eso, toda la base rítmica está hecha a través de samples, y debajo de las guitarras, hay capas y capas de sintetizadores, secuenciadores, theremines, violines sampleados chirriantes que van alterando su velocidad, etc. Es una canción para escuchar con cascos. Bueno, toda la música debe ser escuchada así.

-¿Es cierto que pensaste en firmar estos temas bajo otro nombre artístico para no confundir al personal fan? 

Sí, me arrepiento enormemente de no haberlo hecho. Tenía claro que el nombre de Pati Amor iría en la portada, cuando hicimos ‘Killer Shangri-Lah’ no se hacía esa ordinariez del featuring y ella no recibió ningún protagonismo y joder, ahora se merecía un poco de reconocimiento. Antes te comprabas tu disco de los Chemical Brothers y hasta que no te leías la letra pequeña de los títulos de crédito no te enterabas de quién cantaba en cada tema. Pensé en sacarlo bajo el nombre “Andrés Costureras vs Pati Amor”, pero al final me pudo el miedo y cambiar de nombre me pareció empezar de cero. Este disco es un capricho, y yo cuando hago las cosas las hago un poco a lo bestia. Lo hecho hecho está.

-Para cualquier músico colar una canción en el mercado internacional es un sueño… ¿para ti también? ¿Crees que con ello has tocado techo o, más bien, cielo?

Mi sueño siempre fue colar una canción en una peli o una serie internacional. De hecho, Pshycotic Beats es un proyecto diseñado para crearme un porfolio que demuestre de lo que soy capaz y dedicarme a la música y vivir de ella haciendo bandas sonoras, o música para publicidad, etc. Siempre he tenido un plan a muy largo plazo, 30 o 40 años. En España sabía que no me iban a tomar nunca en serio y que en líneas generales no me iban a valorar, por tener la poca vergüenza de intentar ser brillante, la desfachatez de creerme que yo solito iba a llegar a donde quisiera, por ir al margen del sistema, por no hacer sota caballo y rey…Supongo que de aquí sólo se puede ir para abajo, pero lo que me ha enseñado lo de ‘Killing Eve’ es que nunca sabes por dónde va a sonar la flauta, y me ha venido bien tocar el cielo y que ahora los de la serie me hayan dado una patada en el culo porque me ha puesto en mi sitio. Y aunque no soy de creerme las cosas está bien darte un trompazo para que no se te suba la tontería a la cabeza…

-¿Es cierto que cambios, en el guión de la nueva temporada de la referida serie de TV, ha dejado fuera estos nuevos temas que les enviaste y que de primeras les volvieron a encantar y cuadrar?

Bueno, esa es mi teoría. La primera vez que los escucharon fliparon, les encantaron y me dijeron que eran “great”, que, para los ingleses, que son la mar de estirados es decir mucho y que querían usar las cinco canciones. Pero toda la operación era una locura. Yo propuse que quería presentar temas a ver si les gustaban en abril, ellos dijeron que encantados pero que no me prometían nada, que si en la sala de montaje funcionaban irían en la serie y si no no, pero no teníamos ni guiones, ni sabíamos qué iba a pasar en la tercera temporada, sólo que necesitaban un tema en español porque parte de la acción se desarrollaría en Barcelona y luego la relación obsesiva de ellas de corre que te pillo que no se sabe si se gustan o si van o vienen. Luego intercambiamos correos, pero de hecho aún no me han escrito para descartar las canciones o confirmar que ya no las van a usar. Hay una cuarta temporada y lo mismo les encajan. Lo que pasa es que es una temporada de ocho capítulos, y ya he visto cinco, y hay una nueva showrunner y la serie ya no es la misma, Villanelle y Eve ya no fantasean la una con la otra. Lo que mandé a nivel letras no encaja con la trama.

-Por cierto, ya que lo has hecho, ¿cómo es eso de tratar/trabajar con Hollywood? ¿Seguimos a años luz de ellos?

Cuando te quieren te chupan el culo y cuando no, te dan largas y no te contestan los emails. Ahora, la negociación de ‘Killer Shangrilah’ duró seis meses, pero se hizo en cuatro emails de tres líneas. Allí no te dicen “Si eso ya te llamo”, “Lo miro y te digo algo”. Allí las cosas se hacen para ayer y resueltas en cinco segundos. Y nadie vuelve a repensarse las cosas 20 veces. En España es desesperante trabajar, se necesitan meses para que 30 personas tomen decisiones que una persona eficiente puede tomar en un minuto.

-¿Por qué dices que a Pshycotic Beats le quedan un par de discos como mucho? 

Porque estoy quemadísimo, y como sabes el proyecto está acabando con mi salud. Ahora toca descansar. Siempre supe que haría cinco discos, cinco lps, no haré nada si no tengo algo que decir artísticamente, no entiendo ese planteamiento de sacar 40 discos, a no ser que te forres de dinero. Y las carreras largas me parecen ciencia ficción, si no necesitas el dinero un artista no está inspirado durante 40 años, discográficamente hablando. Yo creo que hay que planear cuando parar o sacar discos cuando tienes algo que decir.

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Physicotic Beats_Andrés Costureras

-¿Es cierto que te gustaría orientar lo que te queda de carrera, esperamos que sea mucho, a crear bandas sonoras?

He estado trabajando en dos proyectos muy grandes y ambiciosos. Me ha encantado ser un mandado y esculpir los sueños de los demás. Es liberador y una experiencia más relajada, al fin y al cabo, en Pshycotic Beats hurgo en heridas muy hondas, meto demasiado el dedo en la llaga y luego me quedo hecho polvo, no es terapéutico para mí hacer un disco de Pshycotic, es dañino. Cuando haces bandas sonoras estás musicando el dolor del otro, pero tú estás tan pichi.

-Eres un profesional de la música, tienes un sello desde hace siete años, compones repertorio para otros artistas, produces discos, etc. ¿Vivir de la música en España es posible para un artista de tu perfil? ¿Y crees que lo será con la que nos ha caído tras la pandemia?

Vivir de la música es posible si eres un artista de mi perfil, que vive al margen de las reglas de la industria y si sabes hacer de todo y tienes una mentalidad global y se te da bien el marketing. Yo no vivo de mi catálogo discográfico, ahora tengo un sueldito de Spotify, que junto a los encargos y producciones para otros vas tirando. Vivir de la música para mí es dedicarte en cuerpo y alma a ella, que tu jornada laboral la dediques a eso, y que no sea un hobbie al que le prestas la misma atención que a ir a yoga dos veces por semana. Con mi perfil es más fácil sobrevivir que con los grupos que tienen contrato discográfico y tienen otros trabajos. Dividir las ganancias entre cinco no es lo mismo que quedarte con todos los beneficios para ti, aunque claro, la inversión de tus discos te la comes tú y todo el riesgo lo corres tú.

En cuanto a la pandemia, qué te voy a decir, la música en España no es un gremio de gente que lucha contra viento y marea, es la ley del mínimo esfuerzo, no generar nada, no generar estrellas del mañana, no fomentar el relevo generacional, no remar a favor de obra. Que ahora no le echen la culpa a la pandemia porque puede ser culpable de que te comas los mocos un año, pero si eres creativo sobrevivirás. También te digo, hay que ser innovador y pensar fuera de la cajita para gestionar un sector que se dedica a vender creatividad. Hay que usar la cabeza. Llevo diez años defendiéndome de haber decidido no tocar en directo por culpa de un problema grave de salud mental. Todos se han tragado el cuento de que “los artistas ahora viven del directo porque los discos no se venden” y lo llevan recitando como un mantra 15 años sin pensar. Perdona, si no se venden los discos es porque son muy caros, y son tan malos que no se merecen ser comprados por nadie. Si encima con el cuento del directo, los discos acaban siendo una excusa barata para vender los conciertos y los festivales y dejas de hacerlos con mimo, como la disciplina artística que es la música grabada, pues con el paso de los años la gente va a perder interés en la música.

En España la música no le interesa al 99% de la población, que la asocian con la feria de abril y las fiestas populares, les interesan las series y si las series son ahora el epicentro de la cultura pop es porque no tratan a la gente como gilipollas a las que hay que darle “Médico de Familia” porque es “lo que quiere ver el publico”. Y el aficionado a la música en España tiene 50 años, y más de 50.000 personas melómanas en este país no hay, somos las mismas 50.000 para todos los festivales de España, el resto del aforo lo llena público angloparlante. Ha sido todo un desastre cocinado a fuego lento durante más de 20 años. Se han cargado el circuito por salas, ahora se han cargado los festivales con precios abusivos, prácticas más bien poco éticas, muy mala gestión, y mucha codicia y avaricia. Las revistas cierran porque no se puede sacar un día en una portada a Thom Yorke y al día siguiente a Bad Bunny, no puedes poner en tu lista de los discos del año a Arcade Fire y al año siguiente a la petarda de Cardi B. La gente no es gilipollas, y esta industria no funciona porque sus gestores creen que la banda es tonta.

-De todo lo que has escuchado a lo largo de tu vida, ¿qué influencias y referencias has volcado en este ‘The Bleeding Songbook’?

Pues los referentes que es lo consciente, sería Phil Spector, Shadow Morton (el productor y escritor de las Shangri-Lahs), Jeff Barry (autor de ‘Be My Baby’, ‘Daa Doo Ron Ron’, ‘Then He Kissed Me’, ‘River Deep Mountain High’), Brian Wilson, Lee Hazzelwood. De ahí he aprendido a construir una canción pop perfecta y sobre todo a hacer arreglos de todo tipo, he mamado toda esta música desde los cuatro años. Escuchaba esto, Depeche Mode, Duran Duran, Dinarama, y música clásica. Mi madre me ha contado recientemente que con dos años pedí a Papá Noel la cinta de ’Las cuatro estaciones’ de Vivaldi. Mi madre tenía una extensa colección de EPS de los años 50, de los de microsurco, con dos canciones en cada cara. Yo sólo hacía eso obsesivamente, escuchar música con auriculares a todo volumen, e iba desgranando cada arreglo en mi cerebro de bebe, deconstruyendo la música, entendía perfectamente lo que era el mono y el stereo, las reverbs, las capas de voces, deconstruía las armonías vocales. No sé, era un niño solitario y obsesivo porque yo nací con mi enfermedad mental, me viene de familia, yo era una esponja obsesiva, lo absorbía todo.

-En el disco canta tu buena amiga y gran cantante Pati Amor con un resultado extraordinario… ¿imaginas otra voz para unos temas así? 

No. Odio colaborar, o yo soy el que manda más o soy el profesional que presta un servicio y entonces el cliente tiene toda la razón. En cualquiera de los dos extremos me siento bien, en medio no. Pati se cruzó en mi camino, siempre ha respetado que Pshycotic Beats es mi proyecto y no da problemas. Luego se deja llevar mucho, es insegura, pero a la vez se lanza a probar cosas nuevas y a hacer locuras y cosas que no ha hecho nunca. Y luego es musa, me inspira canciones, yo compongo desde las imágenes que imagino en mi cabeza, imagino pelis y luego les pongo música, y Pati tiene algo especial que te la puedes imaginar en cualquier tipo de situación y personaje y te encaja, y eso no me pasa con nadie más, y además es bastante actriz a la hora de cantar. Pero después de este EP, aquí sólo voy a cantar yo. Si dentro de unos años nos juntamos otra vez se publicará con otro nombre. Por lo demás ha sido una experiencia muy bonita, muy dura de la que he aprendido mucho pero que me ha dejado la salud muy jodida.

-¿Es cierto que tu próximo disco será el más electrónico de toda tu carrera? ¿Qué nos puedes adelantar del mismo? ¿Te vas a arrojar al techno berlinés o de qué estamos hablando? 

No van por ahí los tiros, porque yo no hago música de baile ni electrónica de clubbing. Yo hago canciones pop que a veces se pueden bailar y otras no, de hecho, muy pocas podrían pincharse en una disco. Mi electrónica ha sido siempre muy retro, había toneladas de arreglos de cuerda, guitarras españolas y eléctricas, bajos acústicos, Baterías hechas con librerías de samples que sonaban a batería de disco music orgánica, canciones a piano y voz y excepto las cuerdas quiero que lo demás sea sintetizado. Es muy pronto para decirlo, siempre que me preguntan al final de un proyecto por qué va a ser lo próximo no cumplo nada de lo que digo, así que ni puto caso.

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-¿Te pasas a la luz, y a las melodías sintetizadas, porque la muerte -desde lo musical- la tienes ya muy manoseada y toca cambio de registro?

Había muerte en mis discos porque me tocó mucha muerte a mi alrededor de muy joven. Mi primer encuentro con la muerte fue con el suicidio de varios amigos y eso a los 25-28 años es un bautismo de fuego muy bestia. Si unes los discos de Pshycotic Beats, lo de The Bounce Committee, lo de Loof, Aliasing, y muchos eps y singles que han pasado sin pena ni gloria, casi he parido un disco largo al año durante estos diez años. Es mucha tralla y te acabas aburriendo, sobre todo yo que quemo etapas a la velocidad del rayo. Ahora, no voy a hacer un disco happy, será inquietante, la muerte desaparece del argumento y de las letras, pero la atmósfera y el desasosiego se quedan.

-¿El “malrollismo” es una actitud vital -con la que se nace…- o más bien es algo que se perpetra por deporte -…y se hace-? 

Se nace, y se nota mucho si es una pose.

-Puestos a destacar canciones nos decidiremos por ‘Desciende a mí’ y ‘You Cannot Hide’. Ambas son muy sexuales, ¿hablan de experiencias personales o son fabulaciones al servicio lírico y musical? 

Yo no hecho un polvo desde hace años. No quiero que nadie me toque ni con wifi, nunca he tenido pareja ni pienso tenerla. Soy mas de casquete ocasional y “Por favor, vete ahora mismo de mi casa”. Son fabulaciones. Lo que no entiendo es lo de la letra de ‘Desciende a mí’, estaba haciendo footing en el retiro y me salió casi entera toda la letra en medio de la carrera.

-Para terminar Andrés, ¿crees que volverá la música popular a recuperar la gran categoría de disciplina artística que tuvo? ¿De qué dependerá esto?

No, porque para eso hay que tener voluntad y no la hay. Si por desgracia el negocio del directo se derrumba a lo mejor tienen que ponerse las pilas y empezar a currárselo un poco. Pero la calidad de las canciones es muy mala, se hacen melodías con softwares algorítmicamente, y la calidad del resultado depende de la cultura musical. Si sólo oyes a Drake, sólo sabrás intentar copiarle a él, y joder, es tan triste copiar a Drake…

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