THE POSIES: Oasis melódico en la crudeza del grunge

Photography by Christine Taylor  THE POSIES: Oasis melódico en la crudeza del grunge  photo by christine taylor extralarge 1279724244021

THE POSIES

Oasis melódico en la crudeza del grunge

Tx: Carles Batalla

Foto: Chrystine Taylor

En el Puerto de Santa María, Valencia, Madrid, León, Vigo, Gijón, Irún y Barcelona. Todo en diez días. Es la ruta que siguió The Posies en noviembre para rememorar con la formación originaria sus dos discos más célebres, “Froasting on the beater” y “Amazing disgrace”. El grupo liderado por Ken Stringfellow y Jon Auer fue el encargado de dar un soplo de power-pop en medio de la efervescencia grunge de los 90. Pese a estar hasta el cuello de proyectos, Ken nos atiende y se explaya al recordar las aventuras de una banda tan influyente como poco comercial. Quizás no supieron venderse a las grandes masas pero muchos compraron su autenticidad.

El mes pasado tocasteis hasta ocho veces en España. ¿Pudisteis comprobar si es cierto el tópico del público apasionado? ¿Algún recuerdo que te quedará grabado en la memoria?

“Uff, ha sido increíble. Me sorprende que la gente no nos olvide. Hubo un par de momentos especialmente únicos, como por ejemplo cuando el público de Barcelona enloqueció y empezó a saltar cuando tocamos “Solar Sister”, o también en Madrid, con conciertos llenos de energía. La verdad es que fue mejor que nunca y el hecho de que todavía siga siendo así lo hace todavía mejor”.

Además, The Posies se presentó con su formación original. ¿Hubo tiempo para ensayar y preparar a conciencia los conciertos no era necesario porque la química todavía estaba allí y con una sola mirada podíais transportaros a los viejos tiempos, tocar como entonces y sentiros cómodos en el escenario?

“Sólo tuvimos un día para ensayar. Sé que los chicos que no estuvieron en el grupo en los últimos tiempos ensayaron por su cuenta pero en esta gira la banda entera sólo tuvo un día para preparar el repertorio de los dos discos. Es un poco distinto a como funcionábamos antes pero personalmente creo que soy mejor músico que entonces”.

¿La iniciativa se planteó como un grupo de amigos que se reúnen para reivindicar dos discos brillantes de manera nostálgica?

“Rotundamente no, no soy fan de la nostalgia pero es obvio que esos discos significan algo para la gente y me enorgullece tocarlos en directo”.

La idea fue de Houston Party Records. ¿Cuál fue vuestra reacción al escuchar su oferta y cómo es la relación con el sello?

“Regularmente hacemos cosas interesantes con Houston Party Records y siempre salen bien. Empezamos a pensar conjuntamente en qué podíamos hacer para convertir su quinceavo aniversario en algo interesante. Houston Party se formó para publicar el disco ‘Still in Spain’ de Parkinson DC, que fue producido por Joe Skyward. Yo había producido el disco anterior de ese grupo editado en Munster Records, por lo que conocí a Jaime en 1995. Desde entonces Jaime ha publicado bastantes álbumes de The Posies, uno de mis discos en solitario y otros proyectos nuestros”.

Tú y Jon lleváis el liderazgo de la banda. Me pregunto si este protagonismo no eclipsa un poco el resto del grupo…

“Jon y yo somos los frontmen y los cantantes acostumbran a acaparar la mayoría de los focos y las miradas. Esta rutina forma parte del día a día de los músicos que están detrás en el escenario”.

En una reciente entrevista Jon aseguró que The Posies “nunca parecieron encajar en su tiempo”. ¿Por qué? ¿Fue porque no queríais interpretar ningún rol predeterminado ni adscribiros a ningún movimiento preestablecido sino simplemente hacer la música que os gustaba?

“Exactamente. Nosotros estábamos un poco al margen de todo porque crecimos en una ciudad pequeña…así que saltamos a la palestra con menos conocimientos de los que deberíamos haber tenido. Pero precisamente esa ingenuidad resultó una guía interesante para nuestro arte. No tocábamos según las normas porque no las conocíamos”.

Es obvio que el grunge no fue vuestro estilo ni terreno favorito pero, visto en perspectiva, ¿qué opinión os merece ese género y la música y el perfil de Kurt Cobain?

“Bueno, en realidad también fuimos fans de aquella escena. Me encantaba la música que se estaba haciendo entonces en Seattle, sólo que de manera ingenua sentí que estaría bien hacer algo diferente”.

¿The Posies eran únicos por mezclar pop y rock alternativo?

“Creo que éramos únicos en esa época en el sentido de que teníamos un enfoque muy intelectual del rock independiente, y ese estilo rock lo desarrollamos a partir de nuestras influencias más retro de los inicios. Quizá como éramos jóvenes tratábamos de disfrazar nuestras referencias pop. Pero aún así teníamos una perspectiva única sobre las cosas. Muchas de las cosas que la gente se tomaba muy en serio en esa época, nosotros las veíamos como ídolos que valía la pena cuestionar. Todavía hago lo mismo. Cada vez que veo a un artista que se le alaba mucho, en seguida pienso que lo acaban de echar a perder. Nunca va a volver a crear de forma natural. Siempre estará intentando decir ‘su verdad’ y reforzando ‘su visión’ de las cosas. Qué chorrada”.

Aunque no fuisteis un grupo de masas, sí causasteis un gran impacto, tanto en el público como en los medios. ¿No tienes la sensación de que os habéis convertido en una especie de banda de culto?

“Puede ser, pero debo recordar que vendimos 500.000 discos. Estuvimos en medio de dos aguas, en la frontera entre una banda muy conocida y una banda subestimada, íbamos de ‘tapados’. Teníamos lo mejor de cada bando, pero en mi opinión siempre daba la sensación de que estábamos ocultos, subexpuestos. Eso hace que nuestra retorno se haga menos pesado”.

Hace un mes el Festival In-Edit de Barcelona proyectó el documental “Big Star: Nothing can hurt me” sobre el grupo liderado por Alex Chilton. ¿Piensas que su figura debe reivindicarse más y que su legado está infravalorado?

“Eso no se puede controlar porque la música tiene su propio recorrido. Por ejemplo, nosotros lo damos todo en los conciertos para mantener viva la llama de nuestra música. Conozco el documental, de hecho salgo en él, y creo que es una obra que demuestra que Big Star tiene el punto justo de enigma o secretismo y suficiente calidad para tener caché de grupo intemporal más allá de las modas. Hay gente más joven que yo a la que le continúa interesando Big Star. Creo que el legado de Alex Chilton es sólido en muchos aspectos pero es víctima de una circunstancia: a él le interesaba un montón de cosas distintas y se volcaba en ellas por igual aunque no fueran coherentes entre sí, le daba igual que no tuvieran nada que ver unas con otras, porque era un tipo ecléctico. Le encantaba la expresión: ‘la coherencia es el duende de la mente pequeña’. Pero en la música, la coherencia, o sea, la linealidad, es buena para el consumo de masas. Pero él, como yo, sólo era capaz de interesarse por lo que realmente le inspiraba, fuera lo que fuera y viniera de donde viniera”.

Una de vuestras características es la importancia y el cuidado que dabais a las melodías. ¿Son la columna vertebral de una canción?

“Puede ser, pero no creo que haya ningún manera concreta de conseguirla: un ritmo, un sonido, un estado de ánimo, un loop…todo eso puede ser la columna vertebral de una canción”.

Cuando en el 2010 volvisteis con “Blood/Candy” la industria musical había dado un vuelco de 180 grados: crisis del formato del cd, derechos de autor, descargas, nuevas plataformas digitales… ¿Cómo ves el panorama?

“No entiendo por qué varias plataformas de Internet no pueden ser presionadas mediante un acuerdo colectivo, como sucedió con la radio. Espero que esa idea gane fuerza en el futuro porque ahora hay un poco de desequilibrio”.

Háblame de la escena musical actual en Seattle. ¿Se pueden encontrar buenas propuestas?

“Sí, me parece muy saludable. Yo toco en una gran banda llamada The Maldives cuando hago conciertos en el noroeste. Pero ten en cuenta que he estado viviendo diez años en Francia…”.

Actualmente hay muchas bandas tributo, otras legendarias que deciden reunirse sólo por el dinero, imitaciones baratas… ¿Crees que faltan ideas nuevas y frescas y existen pocos grupos en los que confiar? ¿O estoy idealizando el pasado igual que hace la gente que envejece?

“Creo que hay muchas bandas jóvenes, otras más antiguas…pero en cualquier caso un montón de cosas interesantes en marcha. El campo de la música no ha sido nunca tan rico, como pasa en todo, algunos hacen cosas más interesantes que otros, eso no es agradable de decir pero es así”.

¿Hay planes de grabar un nuevo disco con The Posies o es una utopía lejana?

“Nunca pienso en las utopías excepto cuando escucho a Todd Rundgren. Actualmente no hay planes de hacer ningún disco”.

http://theposies.net/